domingo, 29 de enero de 2012

jobsession

Con todo lo que está cayendo ahí fuera, a cada uno nos toca nuestra parte.
Voy a ser un poco egoísta y desahogarme contando mi crisis particular.
Que de vez en cuando no viene mal quejarse un poco.


Y es que no es que no tenga trabajo, ni esté en el paro varios años ni esté con la soga al cuello... pero pienso que cada persona tiene sus miras, su propia misión y visión de su carrera personal y, por tanto, puede vivir una crisis personal dependiendo de estos puntos de vista tan relativos y subjetivos. Lo que yo tengo es una jobsession, vamos.


Dicho esto, digamos que estoy quemado por dos lados, como las tostadas.


Por una parte está mi propio trabajo, mi desarrollo laboral. 
Llevo ya mucho tiempo haciendo lo mismo, sin aprender nada, sin que quieran enseñarme nada, sin motivación, sin mejora, sin nada nuevo por lo que tener algún aliciente. Con esto queda bastante claro que no me gusta ser un peón cualquiera que realiza un trabajo repetitivo, y menos durante años. Por tanto, pienso que me he estancado laboralmente. Intento verle el lado bueno, hago mi trabajo lo mejor que sé y puedo, pero donde no hay más, no hay más... y estoy convencido de que podría hacer tantas cosas...


Y por otro lado está mi desarrollo personal. Teniendo el panorama laboral que acabo de relatar, es normal que uno se hunda de vez en cuando, que piense que no vale para nada o que no lo valora nadie. Es lo que me pasa. Y si encima estás buscando otra salida y lo único que hacen es cerrarte puertas, pues entonces ya piensas que eres un inútil, que ni con mil carreras vales nada y que te vas a quedar así, estancado, toda tu vida.


Pero no, lo que tengo que pensar es que hay que darle un giro de 180º, estar seguro de que todo va a cambiar, seguro de que algo surgirá y podré dar lo mejor de mí, personal y laboralmente.
Pero, a veces, cuesta tanto...

1 comentario: